TRASTORNO OBSESIVO | SOFROLOGÍA | MENTE | EL MISTERIO DE LA SERENIDAD PERDIDA | EX-OBSESIVOS

SOFROLOGÍA.

  
   La Sofrología es el conocimiento de la Mente dirigido a la Serenidad. Para ello conjunta aspectos de Oriente y Occidente. Mi forma de desarrollar la Sofrología ha sido el empeño de conjuntar Psicoterapia Cognitiva y Filosofía Budista. Las dos se complementan y encajan de una manera que puede resultar sorprendente. La Psicoterapia Cognitiva le ofrece a la Filosofía Budista un estudio científico sobre los trastornos psicológicos que padece el ser humano. La Filosofía Budista le da a la Psicoterapia Cognitiva una profundidad filosófica y un método de experimentación mental.
     Desde hace unos años hay un movimiento de personas que están construyendo puentes entre el conocimiento oriental y occidental. Yo también me he sumado a ello. He llegado a la convicción de que el desarrollo de una Psicoterapia Cognitiva-Budista es el mejor camino que podemos tomar para solucionar los trastornos psicológicos que sufrimos en la sociedad actual.


                                                                         
TÉCNICA MENTAL.

                                                       RELAJACIÓN
                                                   (sentado o tumbado)
                                                                   l
                                                                   l
                                   CONCENTRACION CUERPO DESDE LA MENTE
                                                     (formas parte de la Vida)
                                                                   l
                                                                   l
                                             PERCEPCIÓN DE SERENIDAD
             (Dentro de nosotros tenemos una Realidad diferente a los pensamientos)                                                                           (dejar venir los pensamientos, pero distanciarse de ellos) 


Pensamiento obsesivo: Observación y Respuesta de Serenidad (no analizar)
                                                      

     

COINCIDENCIAS ENTRE FILOSOFÍA BUDISTA Y FÍSICA ACTUAL.


- "SOMOS ALGO MÁS". La Física Cuántica ofrece una explicación científica:   
    
    Rutherford demostró que el átomo está formado de núcleo y órbitas de partículas-ondas que hemos llamado electrones moviéndose a su alrededor. Este núcleo debía ocupar un volumen minúsculo en relación al volumen total del átomo, puesto que la mayoría de los proyectiles no daban en él y pasaban sin problemas. Actualmente sabemos que el núcleo, en relación al volumen del átomo, ocupa el mismo espacio que un grano de arroz en un estadio de fútbol. Así, toda la materia que nos rodea, ese sofá, esa silla, esos muros, son apenas algo más que vacío. Nosotros mismos somos vacío. La única razón por la que no podemos atravesar la materia se debe al hecho de que los átomos están ligados entra sí por la fuerza electromagnética. Las altas velocidades de los electrones son las que hacen que el átomo aparezca como una esfera rígida, exactamente del mismo modo que una hélice que gira muy rápidamente aparezca como un disco.
     Y además posteriormente se ha demostrado que el núcleo está formado de otras partículas que hemos llamado protones y neutrones, y que entre ellos hay más vacío. Y además ahora sabemos que las partículas podrían estar formadas de otras todavía más minúsculas que hemos llamado quarks, que sólo se pueden entender como energía, como una danza continua de energía. "Somos vacío (energía) combinándose con el vacío (energía) de los demás".


-"AHORA ES SIEMPRE". La Teoría de la Relatividad ofrece una explicación científica:
     Einstein demostró que el tiempo es relativo. Cuanto más deprisa vamos, más se dilata el tiempo. Así, una persona que se desplazara a bordo de una nave espacial al 87% de la velocidad de la luz vería su tiempo ralentizado hasta la mitad. Envejecería dos veces menos rápido que su gemelo en la tierra. Esta diferencia de edad sería totalmente real. El gemelo de la tierra tendría más arrugas y más canas, su corazón habría palpitado más veces, habría comido más veces y habría leído más libros. El gemelo viajero no advertiría nada anormal, pero a su regreso a la tierra se asombraría al ver que su hermano gemelo era mucho más viejo que él. Esta es la "paradoja de los gemelos". Pero no hay tal paradoja. La Teoría de la Relatividad explica perfectamente esta dilatación del tiempo: cuanto más aumenta la velocidad, más se dilata el tiempo. Imperceptible cuando se trata de velocidades observadas en la vida cotidiana, esta dilatación cobra importancia a velocidades próximas a las de la luz (300.000 Km/s). Al 99% de la velocidad de la luz, el tiempo se dilata 7 veces. Al 99,9% de la velocidad de la luz, se dilata 22,4 veces. "Somos vacío (energía) en un pasado, presente y futuro simultáneos".
     La Mente (energía) es algo más y el yo sólo es energía en la inmensidad del Ahora. Si nos encarcelamos en el yo-pensamiento sólo vivimos en la mentira del pasado y futuro. Si salimos hacia los demás encontramos nuestra Mente-Serenidad y vivimos la auténtica Realidad del Ahora. Cambiar la culpabilidad del pasado y el miedo al futuro por la responsabilidad del Ahora:

                                                            MENTE-SERENIDAD
                                                                   (AHORA)
                                                                          |
                                                                          |
                                                                          |
                                               ------------- Yo-Pensamiento -------------
                                                             (Pasado y Futuro)
                                                                          |
                                                                          |
                                                                          |




EMOCIONES DESTRUCTIVAS. Diálogos entre el Dalai Lama y diversos científicos, psicólogos y filósofos (Daniel Goleman).


     En cierta ocasión - dijo Matthieu Ricard -, mi maestro me contó una historia sobre un antiguo caudillo guerrero del Tibet oriental que, un buen día, renunció a todas sus actividades mundanas y se retiró a meditar a una cueva durante varios años. Cierto día, una bandada de palomas se posó frente a su caverna y nuestro hombre se dispuso a alimentarlas, pero la visión de la paloma guía le recordó sus antiguas correrías, y la sucesión de pensamientos subsiguientes acabó desencadenando la rabia hacia sus antiguos enemigos. ¡Entonces, su mente no tardó en verse invadida de recuerdos que le arrastraron hasta el valle, donde reunió a sus antiguos compinches y emprendió una nueva guerra!
     Esta anécdota ilustra el modo en que un pensamiento fugaz acaba desencadenando una obsesión, como la diminuta nubecilla que acaba convirtiéndose en un cielo plomizo y lleno de relámpagos. ¿Cómo podemos hacer frente a esta situación?
     El significado etimológico del termino con el que los tibetanos se refieren a la meditación es el de "familiarización", que literalmente significa un nuevo modo de afrontar la emergencia de los pensamientos. Y es que si, cuando aparece un pensamiento de ira, deseo o celos, no estamos preparados para afrontarlo, acaba desencadenando la aparición de un segundo y de un tercer pensamiento que oscurecen todo nuestro paisaje mental, pero, tal vez, como ocurre con la chispa que acaba provocando el incendio de todo un bosque, entonces ya es demasiado tarde.
     El budismo nos invita a cultivar una actitud a la que denomina "contemplar el origen del pensamiento" y que consiste en observar la aparición del pensamiento y remontarnos hasta su fuente. Dicho en otras palabras, nos propone observar atentamente la naturaleza de los pensamientos, una actitud que acaba disgregando su aparente solidez e interrumpe su encadenamiento automático. Pero hay que señalar que ello no significa que debamos empeñarnos en evitar la aparición de los pensamientos, cosa por otra parte imposible, sino tan sólo que debemos impedir que acaben invadiendo nuestra mente. Y, puesto que se trata de algo realmente desacostumbrado, también nos insta a repetirlo una y otra vez. A veces, este proceso de entrenamiento se asemeja al intento de aplanar sobre una mesa una hoja de papel que ha permanecido enrollada durante mucho tiempo y que, en un principio, seguirá tendiendo a asumir la antigua forma hasta que, finalmente, acabe adoptando la nueva.
                                            

             

EL TAO DE LA FÍSICA (Fritjof Capra).


     En la Física Cuántica se destruye el concepto del mundo como algo exterior, donde el observador está aislado de él por una gruesa placa de cristal de 20 cm. Para observar un objeto tan minúsculo como un electrón tendrá que destruir el cristal. Tendrá que penetrar e instalar su equipo de medición, y la medición varía y modifica el estado del electrón. El Universo nunca será ya el mismo. Para describir lo que ha ocurrido, se hace necesario borrar la vieja palabra "observador" y colocar en su lugar la de "partícipe". El Universo se convierte en un Universo de participación. De esta forma, la Física Cuántica ha dado un gran paso hacia el concepto del mundo sostenido desde siempre por los místicos orientales, donde el observador y lo observado no sólo son inseparables sino que llegan a fundirse en un todo indiferenciado y unificado.
                                                           


EL INFINITO EN LA PALMA DE LA MANO. Un diálogo entre la Ciencia Moderna y la Filosofía Budista (Matthieu Ricard, Trinh Xuan Thuan).


     Distinguimos diversos niveles de Consciencia o Mente: burdo (Cerebro), sutil (Yo-Pensamiento) y muy sutil (MENTE-SERENIDAD). El primero corresponde al funcionamiento del cerebro. El segundo es aquel al que llamamos intuitivamente "la consciencia", es decir, entre otras, la facultad que tiene la consciencia de autoexaminarse, de interrogarse sobre su propia naturaleza y de ejercer su libre albedrío. Incluye también la expresión de las diversas tendencias acumuladas en el pasado. El tercer nivel, el más esencial, se denomina "luminosidad fundamental de la mente". Corresponde a un conocimiento puro que no funciona en el modo dual objeto-sujeto y no conoce el pensamiento discursivo.
     Estos tres aspectos no corresponden a flujos de consciencia separados, sino a niveles cada vez más profundos y fundamentales. Tanto el nivel burdo como el nivel sutil proceden del nivel fundamental o muy sutil. El nivel burdo tiene por causa primera el nivel fundamental, mientras que el cerebro, el cuerpo y el entorno le proporcionan los factores auxiliares. Esto significa que este nivel está modificado por el cerebro y puede modificar a este último mediante el juego de la causalidad recíproca. Su actividad está en correlación con la del cerebro y no se manifiesta en ausencia del cuerpo.
                                                         


ORIENTE Y OCCIDENTE (Luis Racionero).


     Occidente adoptó el mito judío de la creación lineal, que explica la creación del Universo y el hombre como un acto único de Dios. Oriente, en cambio, no separa creador de creación y postula un ser que segrega de sí el Universo y el hombre. La separación entre creador y creación que postula el mito de la Biblia está causando la profunda crisis ecológica de nuestro tiempo y, además, implica que la felicidad no la podemos buscar dentro de nosotros mismos.
                                           

                

ZEN DO (Raymond Thomas).


     Si no hay una realidad individual, nuestro encadenamiento no es más que aparente. Intentar librarse de cadenas inexistentes es absurdo, pues ya somos libres. La única diferencia que hay entre un Buda y nosotros es que él sabe que es libre, mientras que nosotros lo ignoramos. No hay nada más que buscar, sólo abrir los ojos sobre esta realidad:
                       "Lo que no existe no puede dejar de existir".


     
    

     
                                                          

Copyright 2004 TRASTORNO OBSESIVO-COMPULSIVO: SALIR DEL LABERINTO